El kirchnerismo ha sido el peor gobierno de la historia. Hay una comprobación sencilla que lo demuestra y es que logró sacar de la sociedad su costado más mezquino.
Su fracaso es rotundo y absoluto. No fue el ordenador de nada sino el motor del caos, del enfrentamiento, de los malos modales y las peores conductas. El kirchnerismo es el ejemplo más acabado de lo que no hay que ser ni hacer. Nunca y bajo ninguna circunstancia.
El capital es cobarde en el mundo entero pero en nuestro país, además es inmoral. Juega a seguro, busca el calor del Estado para hacer negocios. Por una prebenda aplaude cien desaciertos.
Y en la sociedad falta dignidad; la suele canjear por un subsidio o un nombramiento dentro de la burocracia estatal.
Para cada problema, el kirchnerismo tiene una solución kirchnerista; hace lo que dijo la Presidente que pasaba con los goles: si las estadísticas no acompañan el relato oficial, desaparecemos los números; si los alumnos cada día son más burros, desaparecemos el aplazo; si los casos de corrupción involucran más y más funcionarios K, desaparecemos los procesos judiciales; si la delincuencia y el narco ganaron las calles y esto ya se parece al "far west", desaparecemos la política de seguridad; si la inflación no da respiro y se niega a aflojar, desaparecemos la libertad de comercio.
El kirchnerismo tiene tan la sartén por el mango que dice lo que se le ocurre porque sabe que no hay reacción. Es más, inclusive nos advirtió que “vienen por todo”.
Por eso ya ni se disimula el enjuague entre la política y las "barras bravas" del fútbol. El kirchnerismo controla tanto la situación que hasta elige su propia oposición.
Por eso es el peor gobierno de la historia. Porque pone en evidencia la miseria del sistema y nos deja sin margen para el elogio, que es casi como decir, sin margen para, aunque más no sea, una velada esperanza.
Fuente: El peor gobierno de la historia. María Zaldivar.
Su fracaso es rotundo y absoluto. No fue el ordenador de nada sino el motor del caos, del enfrentamiento, de los malos modales y las peores conductas. El kirchnerismo es el ejemplo más acabado de lo que no hay que ser ni hacer. Nunca y bajo ninguna circunstancia.
El capital es cobarde en el mundo entero pero en nuestro país, además es inmoral. Juega a seguro, busca el calor del Estado para hacer negocios. Por una prebenda aplaude cien desaciertos.
Y en la sociedad falta dignidad; la suele canjear por un subsidio o un nombramiento dentro de la burocracia estatal.
Para cada problema, el kirchnerismo tiene una solución kirchnerista; hace lo que dijo la Presidente que pasaba con los goles: si las estadísticas no acompañan el relato oficial, desaparecemos los números; si los alumnos cada día son más burros, desaparecemos el aplazo; si los casos de corrupción involucran más y más funcionarios K, desaparecemos los procesos judiciales; si la delincuencia y el narco ganaron las calles y esto ya se parece al "far west", desaparecemos la política de seguridad; si la inflación no da respiro y se niega a aflojar, desaparecemos la libertad de comercio.
El kirchnerismo tiene tan la sartén por el mango que dice lo que se le ocurre porque sabe que no hay reacción. Es más, inclusive nos advirtió que “vienen por todo”.
Por eso ya ni se disimula el enjuague entre la política y las "barras bravas" del fútbol. El kirchnerismo controla tanto la situación que hasta elige su propia oposición.
Por eso es el peor gobierno de la historia. Porque pone en evidencia la miseria del sistema y nos deja sin margen para el elogio, que es casi como decir, sin margen para, aunque más no sea, una velada esperanza.
Fuente: El peor gobierno de la historia. María Zaldivar.